martes, 24 de junio de 2008

Exposición en Madrid : Vettones: pastores y gurerreros de la Edad de Hierro

Vettones. Pastores y guerreros en la Edad del Hierro en el Museo Arquelógico Regional


España - Exposiciones
viernes, 23 de mayo de 2008
La muestra podrá visitarse del 21 de mayo al 31 de agosto
La exposición refleja, a través de más de 250 piezas, como era esta cultura que vivió en la península en el año 500 a. C.
Vettones. Pastores y guerreros en la Edad del Hierro aborda de una forma global, a través de las más de 250 piezas exhibidas –procedentes del Museo Arqueológico Nacional, del Museo de Ávila, del Museo de Salamanca y del Museo de Cáceres-, el desarrollo de las comunidades vettonas en los siglos previos a la conquista romana, cuyos restos forman parte esencial del rico patrimonio arqueológico nacional. Con esta muestra se podrá conocer más a fondo quien era este pueblo, dónde y cuándo vivieron, sus principales características y todo sobre el legado que nos han dejado.Una cultura poco conocidaEn una perspectiva histórica, los desarrollos de la cultura vettona permiten establecer dos hechos claros: primero, que la organización del paisaje por parte de los vettones es determinante para la configuración del paisaje histórico posterior en las tierras de la Meseta Occidental; y, segundo, que muchos aspectos de las formas de vida agropecuaria de los vettones se mantuvieron, con pequeños cambios, durante casi dos siglos. Vettones. Pastores y guerreros en la Edad del Hierro es una exposición inédita, puesto que hasta ahora los vettones no habían sido nunca objeto de una muestra monográfica. La estructura expuesta en el Museo Arqueológico Regional gira básicamente en torno a cuatro ámbitos o apartados: ¿Quiénes eran los vettones?, La Tierra y la vida cotidiana, La sociedad y sus símbolos y La muerte y el más allá.El primero de los ámbitos introduce al visitante en el descubrimiento de la cultura vettona, su situación geográfica, sus orígenes y la cronología. El segundo versa sobre los poblados que habitaron y la vida diaria, a través de una muestra de elementos relacionados con las formas básicas de subsistencia, las actividades industriales y la vivienda. Por otra parte, se reflejan los objetos y monumentos más emblemáticos que nos han legado, como las esculturas de verracos y una breve selección del arte vettón, creaciones llenas de significado mágico y religioso. Finalmente, el último apartado se destina al mundo de la muerte y las creencias de la sociedad vettona, a través de sus ritos, símbolos, armas y objetos hallados en las tumbas. Como complemento de esta exposición, y para documentar este capítulo de nuestro patrimonio cultural, se ha editado, además del correspondiente catálogo, un volumen científico dentro de la serie Zona Arqueológica, con artículos escritos por renombrados especialistas.

http://arteenlared.com/espana/exposiciones/vettones.-pastores-y-guerreros-en-la-edad-del-hierro-en-el-museo-arquelogico-reg-2.html

sábado, 21 de junio de 2008

Un asentamiento vetón con fuerte sabor histórico.

El castro de Villasviejas del Tamuja se encuentra a unos 3 kilómetros de la localidad cacereña de Botija, pudiéndose llegar a él por una pista de tierra en buen estado. Destacar que buena parte de sus materiales y aún de sus estructuras han sido reutilizadas para la construcción de corrales para el ganado ovino propio de la zona.Ubicado en la superficie de una colina ancha pero de escasa altura, la suave pendiente de sus laderas no ofrece especiales ventajas desde el punto de vista de la fortificación con la única excepción de su frente occidental, bastante más agreste al discurrir por su parte inferior la delgada corriente del río Tamuja.A juzgar por los restos de muralla conservados, en su mayoría derrumbes de más de 2 metros de espesor, el castro contó para su defensa con dos recintos concéntricos situados a diferente cota. Totalmente colmatados en la actualidad los espacios situados al pie de las murallas –en su lado interior se entiende--, formando así una suerte de muros de contención del terreno, es posible caminar por sus maltrechos adarves, sin duda fuertemente disminuidos en altura.Aunque se han excavado recientemente algunas estructuras de habitación en el interior del castro, con interesantes hallazgos, así como la necrópolis de incineración del poblado, es evidente que lo más llamativo del yacimiento son sus derrotadas murallas. Sin embargo no por ello deja de ser menos cierto al avanzado grado de deterioro que éstas presentan, permitiendo tan sólo en algunos lugares puntuales reconocer la fábrica de sus paramentos, a saber un frente exterior ejecutado en granito con bloques prismáticos de buen tamaño –aunque no ciclópeo—, en no pocos casos bastante bien labrados así como colocados a hueso, relleno al interior con mampostería irregular y tierra. A día de hoy es imposible determinar las características del intradós de la muralla, es decir el paramento que cerrara por dentro la fortificación, al estar del todo terraplenado. No obstante es dable suponerle unas características constructivas similares a las del extradós, quizás, si acaso, algo más tosca de ejecución según paralelismos con otros castros contemporáneos.Históricamente los restos de Villasviejas del Tamuja ha sido identificadas con la ciudad vetona de Tamusia, sin duda siguiendo la evidencia proporcionada por el actual hidrónimo Tamuja. Las últimas excavaciones han arrojado un periodo de vigencia de la ciudad que va desde el siglo IV a.C. en que fuera fundada hasta el siglo I a.C. en que se constata su abandono. Afectada, pues, por la romanización de la zona tras su conquista por las legiones romanas en el siglo II a.C., se cree que tuvo su principal motor dinámico en la explotación de los yacimientos de plomo argentífero –mena de plata—existentes en la comarca. A su época clásica pertenecen de hecho las monedas –ases concretamente—acuñadas tanto en el siglo II a.C como en los inicios del I a.C. y que grabadas respectivamente con el nombre latino de Tamusiensi y céltico de Tnusia --TANUSIA en caracteres ibéricos—revelan un momento álgido de la ciudad de Tamusia, lo suficientemente importante en aquel entonces como para labrar moneda de curso legal.

miércoles, 4 de junio de 2008

Monedas de TANUSIA

Monedas acuñadas en el castro de Villas viejas del Tamuja TANUSIA

Cangrejo de aqui

En el Rio Tamuja la naturaleza sigue en plena forma y prueba de ello
son los cangrejos autoctonos que abundan en sus aguas.